
Instituciones financieras apuntan a la industria del cannabis mediante control del discurso y cierre de cuentas
El nuevo libro de Rainey Reitman revela cómo bancos y procesadores de pagos han castigado sistemáticamente a la industria del cannabis y sus defensores restringiendo acceso financiero y discurso legal
Key Points
- 1El libro de Rainey Reitman sostiene que las instituciones financieras han marginado activamente a la industria del cannabis
- 2El procesador de pagos Stripe suspendió la cuenta de la periodista Jackie Bryant por hipervínculos relacionados con el cannabis
- 3La presión pública y la cobertura mediática llevaron a Stripe a reinstalar la cuenta de Bryant tras el cierre inicial
- 4El libro conecta la censura financiera moderna con iniciativas históricas como la Operación Choke Point
La lucha de la industria del cannabis por acceder a servicios bancarios se ha atribuido durante mucho tiempo a la ilegalidad federal y preocupaciones de cumplimiento, pero un nuevo libro de Rainey Reitman sostiene que la situación es mucho más compleja e insidiosa. En 'Transaction Denied: Big Finance’s Power to Punish Speech', Reitman argumenta que el sector financiero no solo ha marginado a los negocios de cannabis, sino que ha castigado activamente a comunidades enteras, incluidos periodistas y defensores, por involucrarse con la planta, a menudo sin transparencia ni recursos
El libro de Reitman, que se publicará el 7 de abril por Beacon Press, utiliza la industria del cannabis como un ejemplo central de cómo los sistemas financieros pueden sofocar no solo el comercio, sino también la libre expresión. Ella afirma que los bancos y procesadores de pagos ejercen el poder de actuar como guardianes, moldeando qué negocios, escritores y movimientos culturales pueden participar en la vida pública. "Es un castigo, a menudo aplicado sin transparencia y con casi ningún recurso significativo", escribe Reitman, destacando que estos bloqueos financieros van más allá de ser simples molestias operativas para convertirse en una forma de censura
Uno de los casos más impactantes en el libro involucra a la periodista Jackie Bryant y su boletín enfocado en cannabis, Cannabitch. Según Reitman, el procesador de pagos Stripe suspendió la cuenta de Bryant no porque vendiera cannabis, sino porque sus reportajes incluían hipervínculos a sitios web que sí lo hacían. Stripe exigió que Bryant "auditará" su blog y eliminara todos esos enlaces antes de reconsiderar su cuenta, una medida que Bryant describió como una censura flagrante: "Es censura, y yo no estoy vendiendo nada"
La controversia alrededor de la cuenta de Bryant escaló tras aumentar la atención pública. Cuando la reportera de High Times Clare Sausen contactó a Stripe para obtener comentarios y publicó una historia sobre la situación, Stripe revirtió su decisión y reinstaló la cuenta de Bryant el mismo día. Bryant señaló la ironía en las acciones de Stripe, afirmando: "Han estado tomando dinero de mí durante cuatro años", solo para de repente encontrar fallas en su contenido debido a enlaces relacionados con el cannabis. Este episodio subraya el poder del escrutinio público para forzar revocaciones en decisiones corporativas opacas
Reitman sitúa estos desarrollos recientes dentro de un contexto histórico más amplio, haciendo referencia a la Operación Choke Point, una iniciativa de la era Obama que presionó a los bancos para limitar servicios a industrias consideradas de alto riesgo, incluido el cannabis. Sugiere que, aunque no todos los cierres de cuentas forman parte de una campaña coordinada, décadas de prohibición y estigma han influido en que las instituciones financieras excluyan al sector del cannabis, optando a menudo por la aversión al riesgo en lugar de directivas explícitas. Este patrón, según Reitman, se extiende más allá de los negocios a cualquier persona — periodistas, defensores, emprendedores — cuyo trabajo esté relacionado con la planta
Desde la perspectiva de la redacción de OG Lab, el análisis de Reitman señala una nueva era en la que las instituciones financieras no solo controlan las transacciones, sino que también influyen en los límites del discurso y la cultura en la industria del cannabis. A medida que el escrutinio público continúa desempeñando un papel fundamental para responsabilizar a estas empresas, la industria debe mantenerse vigilante ante las formas en que el control financiero puede limitar no solo el comercio, sino también el libre flujo de información y la defensa. Este asunto es crucial de observar mientras el sector del cannabis lucha por legitimidad y equidad en los sistemas financieros a nivel mundial


